Lo que puedes probar

Y TIENE QUE APRENDER A RESPIRAR

7 junio, 2016

Yoga – Respiración.

Esta frase me la dijo, pausada y amablemente, su optometrista. Y añadió: “Este niño tiene que quitar tensión”.

Mi hijo cursaba primero de primaria. Sus rasgos disléxicos se acababan de mostrar en todo su esplendor: tenía una gran dificultad para escribir correctamente palabras con sílabas trabadas, invertía números y letras, leía despacio, se inventaba palabras, las seriaciones no eran lo suyo… Se cansaba enseguida, se confundía y terminaba bloqueado. Miguel Tello tenía razón: era demasiado para un niño tan pequeño.

Su profesora estaba alarmada. Con buena intención todas las tardes les hizo dictados de palabras con sílabas trabadas, quería cerciorarse de que Ángel tenía dificultades de aprendizaje. Todas las tardes al recogerle del colegio, recibí el parte con el mal pronóstico. Tras cogerle de la mano, salíamos del colegio con el corazón encogido. Mami, “¿por qué lo hago mal? Yo quiero hacerlo bien”.

A mi hijo no le gustaba -como no nos gusta a nadie- cometer errores, y menos que nos lo recuerden continuamente. Se le decía que así no podía ser, pero no se le decía cómo hacerlo bien – tampoco sabían-. Hasta ese momento, Ángel se había sentido listo como los demás. Cuando se manifiesta su dificultad principalmente para escribir, le cuesta mucho ir al colegio, allí queda en evidencia y el resto de la clase tomaba buena nota de ello, no se sentía seguro y su autoestima comenzó a peligrar. Era preciso intervenir ya.

Mi mayor objetivo siempre ha sido, desde el momento cero que, mi hijo no sufra: “Por favor,- me repetía a mí misma una y otra vez- SIN DOLOR. Haremos todo lo que sea necesario, pero sin dolor “.

Y si hay que aprender a respirar, pues aprendemos.

Esta decisión fue fácil, entonces, yo practicaba yoga cada semana, y me pareció estupendo que mi hijo tan pequeño empezará a tomar conciencia de su cuerpo a través de una respiración correctamente practicada. Tendría más energía, se haría más fuerte.

Mi profesora de yoga aceptó dar clases individuales a Ángel –hace doce años no era habitual el yoga para niños -, se echaba largo en el suelo, cerraba sus ojos, y con paciencia y calma le dirigía, una vez tras otra: primero como relajarse, luego llenar su barriga de aire como un globo, después llenar de aire los pulmones, y finalmente la parte más alta del pecho. Retención. Y empezar a vaciar despacio en el mismo orden: barriga-pulmones-clavículas. Soltar todo.

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Los niños tienen la suerte de aprender muy rápido, si se les enseña. Ángel lo hizo, sorprendiéndonos  con una magnífica técnica. ¡¡Daba gusto verle practicar sus ejercicios respiratorios!! Nos reíamos porque su profe de yoga le ponía como ejemplo de buena técnica ante sus adultos principiantes en el yoga.

yoga respiracion MOM dislexia

Aprender a respirar solo le ha reportado ventajas, primero porque la automatizó, y se convirtió en una excelente herramienta a la que recurrir desde muy niño: muchas noches, cuando le costaba conciliar el sueño, le hacía tomar conciencia de su cuerpo, de su respiración, y sin intervenir en ella, poco a poco caía profundamente dormido. Cuando se mareaba en el coche, concentrándose en su respiración conseguía superar el malestar por sí solo. Pronto descubrimos que unos minutos de respiración antes de un examen le ayudaban a enfrentarlo mejor y con mejores resultados. La respiración le cargaba de energía, así cada vez que le notaba cansado recurríamos a ella. Era nuestra tabla de salvación. Ya adolescentes mis hijos me toman el pelo multitud de veces recomendándome: “respira, mamá, respira “.

Aprender a respirar fue una buena decisión, y cantamos: “Respirar, respirar.

A pleno pulmón, a pleno pulmón.

La brisa marina que sale del agua del fondo del mar … “

Sabio consejo: Primero respira tú y luego haz que tu hijo aprenda a respirar.

Y cuéntame cómo te va.

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6 Comentarios

  • Responder MANUELA 17 septiembre, 2016 at 12:19

    Yo tambien soy madre y me ha emocionado tu dedicacion y amor. Soy maestra y siento que no he comprendido a estos niños hasta ahora GRACIAS

  • Responder MANUELA 17 septiembre, 2016 at 12:26

    veo el AMOR reflejado en tus palabras hacia tus hijos y hacia todo el que necesita tu ayuda.Enseñas que la aceptacion es el primer paso para resolver conflictos y la paciencia para llegar a resolverlos Te doy las gracias . me parece un blog precioso e interesante

    • Responder momdislexia 4 octubre, 2016 at 20:40

      Gracias a ti, Manuela. Es cierto, el camino más corto es la aceptación de la realidad que te toca vivir.

  • Responder mercedes 17 septiembre, 2016 at 13:11

    me ha emocionado como madre. Precioso. Soy maestra y en muchas ocasiones no he comprendido a estos niños. Costaba ver que no se debia a su falta de interés. Hubiera querido saber antes esta directiva para tratarlos como se debia. Gracias. Te seguire

    • Responder momdislexia 4 octubre, 2016 at 20:38

      Gracias. De eso se trata de que todos los profesores sepan distinguir.

  • Responder Flavia 28 febrero, 2017 at 21:16

    Es una técnica maravillosa. No la hemos probado con nuestro hijo, en algún momento pensamos hacerlo, sobre todo para que lo ayude a relajarse antes de empezar a estudiar o luego de terminar. Sin embargo lo utilizamos de manera natural (muy casera ja ja ja) en los momentos que a Joaco le pasa algo, él tiene el umbral del dolor muy bajo, por ejemplo cuando se agarro un dedo con una puerta, en seguida pierde la razón, el dolor lo supera, ahí ejercitamos inhala, exhala, inhala, exhala… Funciona . Gracias por contar tu experiencia, me pongo en campaña este año para intentar llevarlo a la práctica, pediré ayuda a la terapista ocupacional!! Cariños!

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