Lo que puedes sentir

QUERER GANAR

16 febrero, 2017
Querer ganar lo es todo en la disexia

Cuando  leí  esta cita de Vince Lombardi: “GANAR NO LO ES TODO, PERO QUERER GANAR SÍ QUE LO ES”, me gusto el juego de palabras  con el que define el espíritu de superación. La infancia y  adolescencia de un disléxico, posiblemente también su vida adulta,es una historia de superación. Mi hijo siempre ha tenido dentro el gusanillo de “querer ganar”.

Al escuchar a Luz Rello, la creadora de Dytectative, en la conferencia que impartió el pasado día 8 de febrero: “APRENDER CON DISLEXIA ES POSIBLE, METODOLOGÍAS INNOVADORAS” en Ibercaja- Patio de la Infanta  constaté que ésta es otra de las cosas que comparten muchos disléxicos.

Como puedes ver en la foto, a sus siete años, mi hijo era un “tirillas”. Durante nuestras vacaciones en el Mareny decidió participar  en el maratón infantil que se celebra cada verano. Y le apuntamos, no sin cierto temor a que si abandonara la carrera o llegaba de los últimos se sintiera decepcionado. La carrera fue emocionante, no porque ganará que no lo hizo sino porque demostró que corría bien, y sobre todo, porque  quedo muy claro de que madera estaba hecho: en mitad de la carrera se cayó dándose un buen tozolón, se levantó rápidamente, el sólo, y continuó corriendo- pesar del dolor- con más ganas si cabe. Agotado alcanzó la meta y en buen puesto. Qué satisfacción sintió al dejarnos boquiabiertos de admiración y de orgullo de padres.

Esta actitud de superación se repetía cada vez que los resultados que obtenía en los exámenes no eran los deseados y se mostró inmensa entrenando en Atletismo (siempre con mayúscula). Me sentía tranquila al ver como se empeñaba una y otra vez en conseguir sus objetivos.

Uno de los momentos donde más tuvo que superarse fue en segundo de bachiller y la selectividad. Curso y prueba donde el esfuerzo y el trabajo duro conviven con la incertidumbre colectiva de aprobar y conseguir  nota de corte. Para mi hijo no fue fácil. El esfuerzo había que mantenerlo a lo largo de todo el curso, y tras éste, cansado, afrontar la prueba de acceso a la Universidad, y tuvo que recurrir a todas las herramientas aprendidas desde muy pequeño para optimizar su esfuerzo: respiraciones profundas antes de ponerse a estudiar, y sobre todo, antes de acudir a los exámenes; practicar Brain Gym para que los dos hemisferios cerebrales  trabajen  de la mano, y ejercicios de relajación.

Esta incertidumbre convivía con su espíritu de “querer ganar”, de “sacar un diez”. Sueño que le había acompañado a lo largo de toda su vida escolar, en la que  sus verdaderas capacidades quedaron, demasiadas veces, ensombrecidas por sus rasgos disléxicos, las mismas  con las que él soñaba con brillar.

 Queres ganar en la diselxia. Mom Dislexia

Y su sueño se hizo realidad, nada más y nada menos que, en inglés -caballo de batalla para muchos disléxicos-.El objetivo del curso era redactar textos con soltura. Y,  justo fue aquí  donde el inglés se le hizo fácil: La calificación de  su primer examen  fue un notable y fue felicitado por su profesora. Gracias a este reconocimiento se vino arriba -como si le hubieran tocado el botón que le obliga a darlo todo- y, decide, inmerso en los exámenes finales, presentarse a subirla  nota. Y lo consigue: sacó un NUEVE. Dando, lo que a mí me gusta llamar, un salto “cuántico” en el aprendizaje del inglés -LO QUE NO ES Y, DE REPENTE, LO ES TODO-  Al fin,  Ángel  gana la carrera que viene  disputado durante toda su vida escolar contra él mismo.

En matemáticas , también se materializó su sueño, en este caso la carrera fue de fondo: durante todo el curso persiguió un diez, y examen tras examen, se le escapaba. En ningún momento se dio por vencido. Siguió con sus clases semanales y con la actitud intacta.

La prueba de acceso a la universidad era su última oportunidad. Por esta vez me escucho y se preparó también mentalmente.

Atletismo contra la dislexia

Tenía que darlo todo y era preciso ir al examen muy  tranquilo y concentrado. Así que antes de dormir hizo una  larga sesión de relajación , durmió sus ocho horas, y antes de salir para el examen practicó, con plena conciencia, varias respiraciones profundas y los ejercicios de brain gym que le ayudan a optimizar  sus habilidades espaciales y de cálculo. Del examen salió muy contento, casi eufórico, seguro de que ahora sí lo había conseguido. Y así fue, en su última oportunidad, se coronó con el ansiado diez.

¡Cómo no coincidir con Lombardi: ganar no lo es todo, pero querer ganar sí que lo es!

!!Mi enhorabuena, campeón!!

Todos llevamos dentro, aunque sea pequeño, el  gusanillo de “querer ganar”que nos obliga a salir de nuestra zona de confort.  Y a tus hijos ¿Cómo les  cosquillea?

Tal vez te guste

4 Comentarios

  • Responder Laura 16 febrero, 2017 at 11:53

    Ya puedes decir tu también que has cumplido tu misión. Enhorabuena Mercedes!!!

    • Responder momdislexia 16 febrero, 2017 at 19:08

      Mil gracias, Laura. Larga misión que la haría mil veces. Un abrazo.

  • Responder Mariángel Alonso-Genis 19 febrero, 2017 at 19:10

    ENHORABUENA a los dos luchadores!!!!

    • Responder momdislexia 19 febrero, 2017 at 22:59

      Abrazo. sister.

    Publica una respuesta